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La paz en el deporte

Por Juliana Giménez y Francisco  Cambilargiu, Estudiantes de 5° año de Sociales de San Gabriel

En las últimas semanas pudimos ver cómo la pintoresca ciudad de Río de Janeiro se tiñó de todos los colores con el comienzo de la 31° edición de los Juegos Olímpicos (JJOO). Cerca de 11.000 atletas de más de 200 países compiten con ansias por llevarse para su país una gloriosa medalla dorada. Estos JJOO cuentan con 41 disciplinas de 28 deportes olímpicos y con la gran novedad de un equipo formado por un total de 10 deportistas elegidos entre un total de 43 refugiados, quienes competirán bajo la bandera olímpica.

Pero no es todo risas y alegrías, ya que por la actualidad en la que vivimos, la amenaza de un atentado terrorista está latente más que nunca en esta edición de los JJOO, por ello, miles de efectivos policiales e incluso personal de las fuerzas armadas locales transitan por las calles de Río y se concentran en las principales sedes donde se desarrollan los juegos.

Estas son solo generalidades para ubicarlos en el contexto, pero lo que buscamos destacar en este artículo, es la buena voluntad de los atletas al competir amistosamente y más que nada con fair play, juego limpio. Pudimos ver infinidades de buenos gestos entre atletas de diferentes países, un abrazo luego de competir, palabras de ánimo y empatía con los perdedores son solo algunos de ellos, porque los atletas tienen más que claros que son rivales, pero no enemigos.

La Asamblea General de las Naciones Unidas decidió proclamar el 6 de abril como el Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y la Paz. Este año, diferentes países celebraron la contribución del deporte en el desarrollo del ser humano como vía de incremento social e instrumento universal para la paz. En este último tiempo, el deporte ha demostrando, y sigue demostrando, ser una herramienta muy eficaz para promover la paz y el desarrollo en poblaciones de todo el mundo.

Los Juegos Olímpicos surgen además, para competir en diferentes disciplinas, ganar medallas y sonreír para las fotos, para promover la paz mundial, la amistad, la solidaridad y la justicia, de diferentes formas. Los atletas que compiten y representan a cada país, deben ser un buen ejemplo para las poblaciones de todo el mundo, para demostrar cómo países que quizá se ven en conflictos entre sí, ya sean armados o no,  pueden dejar de lado sus diferencias. Personas que son como todos nosotros, demuestran que a pesar de los diferentes conflictos que puedan llegar a tener, se valoran como personas, no se prejuzgan y se dan una oportunidad el uno al la otro con pequeños gestos, desde sacarse  fotos juntos, hasta tan solo saludarse al finalizar su disciplina.

Uno de los gestos más claros de competencia en paz fue el buen gesto, tanto de los jugadores argentinos como de los brasileros de Rugby 7’, al sacarse una foto en conjunto tras finalizar el partido. A pesar de la derrota de los cariocas, estos reconocen la importancia de promover la paz entre las aficiones de ambos países, que chocan constantemente.

Otro hecho a destacar, es la buena voluntad por parte de dos competidoras en gimnasia artística, provenientes de Corea del Sur y Corea del Norte, quienes al finalizar la dinámica se sacaron una selfie. Cabe destacar que estos países viven en constante choque el uno con el otro, siempre con riesgo de que estalle una guerra. El hecho de que estas dos atletas se tomen una foto juntas parecía inimaginable, pero sin embargo lo hicieron con ansias de calmar las aguas entre sus países.

Estos pequeños gestos, entre otros, que podemos ver en los JJOO, demuestran que es posible competir en paz y armonía, donde tanto atletas como espectadores están en paz, disfrutando del espectáculo. Hoy en día estamos acostumbrados a ver incontables hechos de violencia en el fútbol, por ejemplo, donde los jugadores y fanáticos de diferentes equipos se enfrentan constantemente, dejando heridos y hasta muertos en los estadios y en las calles.

Que estos Juegos Olímpicos sean ejemplo para deportistas y para espectadores, que el deporte se disfruta mucho más si se juega en paz, si el ambiente es sano y agradable. No estemos en contra de las rivalidades, ya que sin rivales no existiría la competencia; estemos en contra de las enemistades, que lo único que hacen es generar un mal momento e impiden que el deporte se mire, se juegue o se viva como se debe, en paz.

 

LA PAZ
Francisco Cambilargiu

La paz… ¿Qué es la paz? Aquello que todo ser vivo anhela, ya sea hombre, mujer o animal. ¿La paz del destino, quizá? ¿La que proporciona la muerte? ¿O la paz en vida que permite a los trabajadores  volver tranquilos a sus hogares, sabedores de que pueden satisfacer una familia y poner el pan en la mesa? ¿Es la paz el saber que tenemos un Dios no arriba nuestro sino que a nuestro lado? ¿Es la paz solo la ausencia de un conflicto armado?

Cada alma busca su destino y la paz es un fin noble, para todos. De algún modo u otro, todos la buscamos, la perseguimos y, al final, damos con ella, sea en forma de sueño eterno o llegando a nuestras fronteras con una bandera blanca, símbolo perpetuo de amistosas y bondadosas almas.

Quien busca la paz merece respeto, más aquellos que la buscan no para su regocijo sino para el de otros, merecen admiración.

Así pues, ¿nos llegará algún día esa paz que algunos tanto ansiamos? Esperemos vivir para verlo.