servicio publico

SERVICIO PÚBLICO

Por Carlos Rebay. Miembro del Consejo Económico
Parroquia- Colegio

¿ADÓNDE TE ENCUENTRO?

Estamos en tiempo de elecciones  y como muchas veces nos preguntamos por quién votar, me pareció interesante tratar un tema que muchos años atrás era elemental, pero considero que hoy es una carencia importante en el país y que  puede ser algo más por considerar para decidir nuestro voto, ese momento  en que nos encontramos solos con nuestra conciencia adentro del cuarto oscuro.

Servicio público ¿adónde te encuentro?, es una pregunta que la mayoría de los ciudadanos que tenemos vocación de servicio, que sabemos que hay que interesarse y cuidar la “cosa pública” hoy no nos podemos contestar.

Los gobiernos deben ser los principales interesados en promover el bienestar de la población y, por lo tanto, son sus integrantes los que nos deberían invitar a trabajar y así poder desarrollar nuestra vocación por lo público.

Creo que hay mucha gente con vocación que hoy no ve formas transparentes de acercarse a trabajar. Quiero dejar bien claro que no hablo de participación política sino de clara dedicación a trabajar por el bien común.

Me parece que buscar entre las distintas opciones de partidos existentes, cuál  ofrece priorizar  en su gobierno el bien común y convocar a los que estamos interesados. Quienes podemos ejercer con libertad nuestra voluntad, nuestro deseo, nuestras ganas de ser servidores públicos, desde los lugares y en las funciones que correspondan, en las tareas que conocemos, para las que tenemos talento y sin tener que entregar nuestros valores a cambio. Es una búsqueda que podemos hacer y nos ayudaría a decidir nuestro voto en estos momentos de elecciones. Encontrar cuál es la opción que claramente nos ofrece convocarnos a ser parte del futuro.

La realidad de hoy es que muchos argentinos canalizan su voluntad de servicio a través de organizaciones privadas, cuando estoy convencido que los gobiernos (federal, provincial o municipal) deberían ser los que convoquen y capten esas voluntades,  esos talentos para  aplicarlos a mejorar la vida de la gente y producir que la sumatoria de esos esfuerzos logre la mejora del país.

No estoy para nada en contra de la enorme contribución de las organizaciones privadas que tanto esfuerzo hacen para mejorar diversos aspectos de la vida nacional, pero estoy convencido que los primeros que siempre deberían estar brindando esos servicios, siempre desde la primera línea y en forma inmediata son los gobiernos a través de sus funcionarios y no los privados a través de las distintas instituciones dedicadas a la asistencia.  No planteo  para nada agrandar todavía más las estructuras de los gobiernos sino que estas pongan foco en el servicio público.

Nos tenemos que dar cuenta de que para cambiar, para mejorar la vida de la gente, se necesita nuestro esfuerzo pero también tener la capacidad de poder cambiar y/o establecer normas, leyes, reglamentos que hagan que la mejora establecida tenga la estructura de gente y recursos necesarias  y  perdure legalmente en el tiempo. Esto no se puede lograr totalmente desde la actividad privada.

Mi visión de servidor público es la de la persona que desde su función en un gobierno, tiene como objetivo laboral, pero sobre todo personal, mejorar en todo sentido la vida de sus compatriotas. Deben ser buenos administradores y tener claros perfiles de servidores públicos.

Uno de los rasgos que más deberían sobresalir de un servidor público es su ética, ya que las consecuencias de sus acciones suelen llegar al conjunto de la Sociedad. A esto se le suma el prestigio social con el que deberían contar, ya que en muchos casos suelen manejar fondos estatales (el resultado del aporte de todos los ciudadanos), además de representar Entes con una larga tradición y prestigio, las cuales se deben preservar y mejorar,  dentro de los distintos poderes o instituciones gubernamentales.

Todos deberían poder caminar en sus ciudades con orgullo por su constante interés por la Comunidad, sentirse y que los sientan parte de ella, poder observar por si mismos que cosas se deben mejorar,  poder escuchar y dialogar con la gente que los eligió ó sobre la que tendrán influencia sus decisiones, con claro conocimiento de los problemas a resolver y/o que consecuencias tendrán las medidas de gobierno a tomar.

Poder percibir y ver adonde hay pobreza, necesidad de asistencia médica, falta de educación o trabajo, tendría que ser una tarea cotidiana del funcionario y/o su equipo.

No puedo ignorar que dentro de algunas actividades como las mencionadas de salud o educación hay islas en las cuales la actitud de servicio público se mantiene, pero a través de grandes esfuerzos personales, con pésimas retribuciones económicas y en ámbitos laborales con instalaciones, equipamiento y materiales de pésimo nivel.

Debe haber más áreas de la actividad nacional que se mantienen prestando el mejor servicio que pueden a la gente, pero me pregunto cuánto tardarán esas Instituciones en dejar de subsistir al no sentir que los funcionarios de los gobiernos se encargan y tienen interés en ellas.

¿Se imaginan un grupo de gente en la administración pública liderando a sus funcionarios a priorizar el servicio público, integrado por personas que permitan la participación ciudadana,  que puedan y sepan incorporar los mejores talentos a sus equipos, que muestren transparencia y pongan pasión y dedicación en su tarea?.

Creo que si percibimos quienes son los que así actuarían en caso de ser Gobierno, si vemos quienes muestran interés por servirnos y por convocarnos a colaborar con ellos, nuestra elección está hecha y quizás podamos, esta vez, comenzar a saldar lo que considero una deuda nacional: volver a generar interés por la “cosa pública” y  contribuir a disminuir el vacío que se generó cuando nosotros, los voluntarios hicimos un paso al costado y dejamos que el espacio lo llenaran funcionarios que no tienen como objetivo prioritario mejorar la vida de las personas y que además no muestran voluntad de servicio.

Si encontramos esa respuesta, si nos damos cuenta quienes son, nos habremos contestado la pregunta de esta nota: Servicio Público, ¿a dónde te encuentro?.

 

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